martes, 9 de diciembre de 2008

Invernada

Un año más que llega el invierno y a ti va y te agarra con el verde puesto, pero en el suelo. En cambio a mi, que sigo aquí arriba, ya hace días que visto de amarillo.

¿Tienes frío? Seguro que si. Yo también, este viento que me azota y que no es capaz de tirarme, me deja destemplada.
Voy a contarte un secreto. No quiero caer. Quiero quedarme aquí un año más y esperar a que salgan los nuevos brotes. ¡Bah! ¿Pero que te cuento a ti que ya sucumbiste, que ya estas resignada a desaparecer con la primavera?
¡Qué dices, no te oigo! Hace tiempo que quedaste callada, que no dices nada. No me extraña. Ahí abajo la vida se tiene que ver de otra forma, menos rara, más humilde. Aquí arriba una se crece, y mas ahora, cuando ya no queda nadie. Por fin consigo ver más allá de la siguiente caña y ¿sabes qué? Que no te pierdes nada.

Esta noche seguro que nieva. Si, fijo, seguro que nieva, pero a ti que más te da. Tú, después de todo, quedaras enterrada por el manto blanco de la siguiente invernada.

4 comentarios:

  1. Que dos hojas más bonitas.
    Pero qué frío el que tiene que pasar la una, y qué triste estar colgada y tan sola la otra...
    Menos mal que parece que se llevan bien y se cuentan cosas...

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  2. Que chulo... y cuando la de arriba se caiga al lado de la otra ¿que se van a decir?....
    Besos

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  3. En realidá lo que les pasa es que se tienen envidia. La una por el verde y la otra por la vida que da seguir en el árbol. La del árbol no calla por miedo y la otra no dice nada porque al final el tiempo le dara la razón. Absolutamente todo se termina combirtiendo en compost.
    Un besu.

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