viernes, 19 de diciembre de 2008

Primeras lágrimas


No va a ser este el momento, ni estas las líneas, de negar que he llorado, que estoy llorando y que todavía me queda mucho por llorar, y espero que ese mucho signifique algo.
Por cada lágrima un recuerdo, por cada sollozo un momento de vida para guardar en eso que llaman memoria, para no olvidar, para agarrarse con mas fuerza si cabe a la esperanza, para pensar que todo esto que esta pasando sea solo una pesadilla.
Ni pretendo, ni quiero escribir bellas palabras, no puedo, mas cuando lo único que se me acerca a la boca son juramentos, reniegos y maldiciones.
Lo único que quiero en este momento es ahogarme mientras lloro recordando cada uno de mis treinta y ocho años y con ello, pagar la deuda de la vida. Aunque para ello me tenga que ahogar treinta y ocho mil veces consecutivas, porque desde luego ni pienso, ni quiero dejar de llorar.

11 comentarios:

  1. ..... Si lloras por no haber visto el sol tus lágrimas te impediran ver las estrellas... (creo que es del Principito)... tu decides si quieres seguir llorando.
    Besos

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  2. "No más lágrimas" es una canción preciosa de Juan Perro.

    Lo peor es que cada vez que la escucho me entran ganas de llorar.

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  3. Por si sirve de algo, te dejo un abrazo.

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  4. Coño Dani dexásteme esmolecíu col pesimismu d'estes lletres. Per otru lláu ye perguapu, yo dacuandu siéntome asina tamién.
    Un abrazu rapazón.

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  5. Como se nota que se acerca el solsticio... para Dañel y Duba iros a tomaros unas sidrinas, lloriais un poco y a pasar pagina.

    Un besu wapo.

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  6. ¿Juan Perro....Santiago Auserón? ¡¡Qué manía con los seudónimos!!

    Sí, a beber sidra. O mejor, bourbon. No hay lloro que se resista.

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  7. Gracias, de verdad. Son momentos malos y aunque tengo con quien hablar, este parece un buen escondite. Salvando siempre el problema de la visivilidad, claro.

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  8. Gracies neñu.

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  9. Llorar a lágrima viva


    Llorar a chorros.
    Llorar la digestión.
    Llorar el sueño.
    Llorar ante las puertas y los puertos.
    Llorar de amabilidad y de amarillo.

    Abrir las canillas,
    las compuertas del llanto.
    Empaparnos el alma,
    la camiseta.
    Inundar las veredas y los paseos,
    y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

    Asistir a los cursos de antropología,
    llorando.
    Festejar los cumpleaños familiares,
    llorando.
    Atravesar el África,
    llorando.

    Llorar como un cacuy,
    como un cocodrilo...
    si es verdad
    que los cacuyes y los cocodrilos
    no dejan nunca de llorar.


    Llorarlo todo,
    pero llorarlo bien.
    Llorarlo con la nariz,
    con las rodillas.
    Llorarlo por el ombligo,
    por la boca.

    Llorar de amor,
    de hastío,
    de alegría.
    Llorar de frac,
    de flato, de flacura.
    Llorar improvisando,
    de memoria.
    ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
    (Oliverio Girondo)
    Ya falamos, Dañel. Mientres, llora to lo que te pete.

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  10. Solo pueo decite una cosa Dompe. Gracies.

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