jueves, 24 de diciembre de 2009

Veinticuatro de diciembre

Era otra noche mas de espuma y sal, de cañas aparejadas y viento favorable y Esther... Esther recorriendo la costa más pomposa que nunca: de arriba a abajo, de izquierda a derecha. Se sentía feliz y no era para menos, noches como aquella se daban pocas.
No hacia ni una hora que había salido del puerto, hora y media a lo sumo cuando restallo el primer relámpago. La sorpresa fue mayúscula. La tormenta venia por su espalda, a traición. En cuestión de segundos el cielo perdió todas sus estrellas, las olas se asemejaron a montañas y la espuma, a la nieve que se nos viene en cima como en un alud. Al poco estaba lloviendo y al poco mas diluviando.
Se sintió frágil.
Sufrió por Esther con cada sacudida.
Se temió lo peor.
A las cuatro horas de haber salido del puerto, el mar desapareció. El frío, la humedad, el viento, todo había desaparecido. Ahora navegaba tranquilo, a bordo de Esther entre un campo de flores. Mientras, la brisa lo llevaba hacia el horizonte.
Era un veinticuatro de diciembre cuando salio como cada noche a pescar.
Y como cada noche del veinticuatro de diciembre, mientras unos vienen, otros se van.


jueves, 17 de diciembre de 2009

Rain dogs

Dentro de un reloj roto, salpicando vino con todos los perros de la lluvia. ¿Taxi? Preferimos caminar, amontonarnos en un portal con los perros de la lluvia. Porque yo también soy un perro de la lluvia.
Cómo bailábamos y nos tragábamos la noche. Porque estaba madura para soñar. Cómo bailábamos lejos de las luces. Siempre hemos estado majaras.
El ron cae fuerte y fino. Llegamos antes que el basurero con los perros de la lluvia embarcados en un tren que naufraga. Dales mi paraguas a los perros de la lluvia Cómo bailábamos con la Rosa de Tralee. Su largo pelo negro como un cuervo. Cómo bailábamos y tú me susurraste, nunca volverás a casa


P.D. El texto es, mas o menos, la traducción de “Rain dogs” de Tom Waits y las imágenes están sacadas con un teléfono móvil, un sábado a eso de las tres de la mañana, mientras bajaba para casa aburrido de beber solo. Un Tom Waits cualquiera

jueves, 10 de diciembre de 2009

Eduardo el cabezón

Hola ¡¡Ah, eres tú!! ¿Te acuerdas de mi? Ya hace casi un año que nos conocemos En Marzo se cumple. Claro, igual no te das cuenta. Yo entonces estaba en otra fase. Más primitiva, más simple, más concreta, más ovárica. ¡Pero ya me ves! El tiempo pasa y el calor nos hace más grandes, más completos, más intensos. Aunque no creas... Todavía me queda por crecer, por evolucionar. Todavía no conseguí alcanzar la edad adulta, ese momento en que los besos arrecian y los cuentos se hacen realidad. Si, desde luego, tengo ganas de que llegue ese momento. Estoy arto de que todo el mundo me llame renacuajo, cabezón. No me gusta, lo odio. Espero el día en que se me presente alguien, a ser posible guapo, ¿o será guapa? Y con ansia me de un súper beso de tornillo, como aquel Arquímedes y su chica, y me saque de este mundo liquido. Igual eres tú el elegido. No se, por lo que veo estas muy interesada en mi persona. Igual hacemos buena pareja ¿Te lo imaginas? Que prefieres, besarme o que te bese. Si quieres pruebo ahora, aunque me parece que para que ocurra algo todavía tenemos que esperar. No creo que sea muy legal esta situación. ¿Me esperaras? ¿Descubrimos juntos nuestro futuro?
No te vallas, vuelve.....
Recuerda al menos mi nombre.................
Me llamo Eduardooooooooooooo.
Te esperareeeeeeeeeeeeeeeee.

sábado, 28 de noviembre de 2009

In the park (Two) Sobre cisnes negros y otras premoniciones








“El patito se introdujo incrédulo en el agua transparente y lo que vio le dejó maravillado. ¡Durante el largo invierno se había transformado en un precioso cisne! Aquel patito feo y desgarbado era ahora el cisne más blanco y elegante de todos cuantos había en el estanque.”

Malditos cuentos con moraleja. ¡Que se mueran los guapos!

jueves, 19 de noviembre de 2009

In the park

El infierno esta en el parque, entre los árboles y los setos recién podados, a la izquierda del monumento, rodeado de bancos.
Y el diablo que nos observa: implacable, despiadado, tenaz, imprevisible en sus actos, elocuente su mirada torva. Te estorba, te maldice, te susurra al oído que es el motor de tu historia presente, quien determinará la inmediatez de tu futuro, el que te perseguirá en el pasado.
El infierno tiene forma de barquillo y el demonio..., el demonio es un cisne negro hambriento y enfadado.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Las crónicas de Ljouwert

Entre Oviedo y Ljouwert, en Frisia (al norte de Holanda) hay mas o menos unos dos mil kilómetros de autopista, día y medio de furgoneta, horas y horas de radio, música y conversación.


Esta historia comienza en el año 2008, la fecha concreta..., no la recuerdo. Lo que si recuerdo, es estar comentando la remota, inviable, imposible posibilidad de irnos a Luleå en la Laponia sueca, que era donde se celebraba el festival Liet aquel año, y unas horas después, cuando la fiesta llegaba a su fin, estar bañándonos en la playa de poniente en Gijón. Gran noche aquella.
Antes de seguir con todo esto, me parece que debería explicar que Liet Internacional es un festival de música que gira entorno a las lenguas minoritarias europeas, entre las que se encuentra el idioma asturiano, representado este año 2009 por el cantautor Alfredo Gonzalez, que participaba con la canción “La nada y tu”
Decía antes, que nuestra historia, la de Félix, Carlos y la mía, casi que comienza el año pasado, cuando Asturias es representada por primera vez en Liet por el grupo “Dixebra” que logra un importantísimo segundo puesto. Pero claro... ¿Laponia? ¿Circulo polar? ¿Avión? ¿Crédito bancario? Lo que si habíamos decidido en aquel momento, creo que fue antes de la undécima cerveza, era hacer la retransmisión en directo de lo que en Luleå sucediese, desde los estudios centrales de Radio Sele. Y claro, como el año pasado quedamos con ganas, este año que era más cerca y por lo tanto más accesible, decidimos presentarnos en el lugar de los hechos incluso sin invitación, cosas que tiene el directo.
Conseguir salir el jueves 29 de octubre de Oviedo, nos costo no pocos quebraderos de cabeza (conseguir días en el curro, hacernos casi expertos en técnica de radio, robar un par de farmacias, acreditarse, sablear a las madres, convencer a la dueña de la furgo, a la novia...) Pero como decía aquel: el que la sigue la consigue y tanto fue el cántaro a la fuente que al final se termino comprando un bonobús, cosa que nosotras no necesitamos porque Laura, a la que nunca se lo podremos agradecer bastante, no tuvo ningún problema en prestarnos la furgoneta que nos llevaría hasta Holanda, concretamente al pueblo de Ljouwert.


Seis y media de la mañana y comienza la aventura. La intención es presentarnos en Ljouwert y realizar la retransmisión en directo para Radio Sele, del festival musical Liet internacional cueste lo que cueste. En ese momento la radio solo puede retransmitir vía internet, y realmente no sabemos que es lo que nos vamos a encontrar allí. Quien dijo miedo.
Hasta llegar a Ljouwert, día y medio de Furgoneta. Autopista, autopista y mas autopista, donde por cierto es imposible tomarse una cerveza. Muchas y muy atendidas áreas de servicio, pero imposible tomarse una cerveza ¿Que será de aquella asombrosa poción mágica que a los galos les daba una fuerza sobrehumana? ¿No dicen que en Bélgica se hacen los mejores brebajes de abadía? ¿Y de la libertad que existe en Holanda? Si empezamos así, mal vamos.
¡¡Tremenda pechada de viaje que nos estamos metiendo, solo esperamos que merezca la pena y salga una retransmisión de ....., bueno eso.


Como es de suponer, y con los antecedentes que tenemos, decidimos llamar antes de llegar el viernes por la tarde a nuestro contacto dentro de la organización, que no es otro que uno de los coordinadores, Onno Falkena. La primera idea, es preguntarle por algún sitio para ducharse, aunque las intenciones ocultas que llevamos, es que nos consiga un sitio donde dormir y si se puede, y si es posible, hasta de comer ¿morro? Pero lo único que conseguimos de este hombre es que nos diga que va a haber una recepción para los participantes del festival y que nos llamara con lo de la ducha. Mmmmmmmmmm, lo de recepción suena a cena... Al final Ono no llama (Y eso que tiene nombre de compañía telefónica) y nos tenemos que buscar la vida para pasar esa noche, con un furgón grande que te cagas, en un pueblaco donde lo que mandan son las bicicletas y brillan por su ausencia los aparcamientos.
Primer conato de tensión: que no, que por allí no se puede, que nos dijeron que por el otro lado ¿qué fue ese dedo que nos enseño ese buen señor al que casi atropellamos? ¡¡Joder, es la tercera vez que pasamos por aquí!! Pregunta tio, pregunta de una vez. Mira chaval, si quieres conduces tu y miras haber si lo puedes hacer mejor, no puedo ir pendiente de si es dirección prohibida, de las bicis y del jodido plano, bueno vale, calma, respiramos y continuamos.
Si tuviera o tuviese que dar una opinión sobre los y las Ljouwertianas, primero diría que son amables, razón de ello lo demuestra el que un tío nos hiciera seguirle para llevarnos al hotel donde al final nos quedaríamos. Tres puntos para aquel pavo. Por cierto, por si no lo adivinasteis, el hotel corre de nuestra cuenta, menos tres puntos para Ono.



la calle de nuestro hotelito

Duchadinos y reconfortaos por un par de cañas tranquilas, vamos en busca de una cena merecida, una cena gratuita, una cena donde seguro no pasaremos desapercibidos ya que nadie cree que vallamos a aparecer. Incluso la delegación asturiana flipa un poco, mas cuando se enteran de que estamos allí con la unidad móvil para retransmitir en directo el evento. Aquí son diez puntos para nosotras.
La entrada en el salón es triunfal, ya que llegamos casi al final de los discursos de bienvenida al festival. Tres elementos a quien nadie conoce, salvo unos pocos, con cara de hambre y sonrientes ¿Pero es posible que sea verdad? ¿Y estos? ¿Donde nos sentamos? ¿Cuando se cena? El primer susto que recibimos, yo al menos, es cuando deciden sentarnos por separado ¡¡¡NO!!! ¡¡¡Imposible!!! Mis nervios, mal templados, sufren un colapso. Mi inoperancia para los idiomas es tal que me aferro a mis dos compañeros con ojos de cordero degollado “No me dejar solo por favor”, aunque al final todo queda en un susto, ya que conseguimos sentarnos todos a la misma mesa y para colmo con unas cuantas fichas para cambiar por bebida. Al final todo va sobre ruedas.
La situación es la siguiente: músicos, organización y periodistas sentadas en un puñado de mesas, todas en alegre chanza y esperando por la cena. Nosotras sentadas con la cantante de Niza, junto a algunos de sus acompañantes; un chico que decía ser de la CNN y otra pareja de algo así como de la comisión europea para no se que, vamos que no me entere bien de quien eran. Al final cenamos y bebimos, quedamos con la representante de Niza para hacerle una entrevista que nunca se realizó y pasamos al segundo acto, agotar las fichas que nos dieron e intentar conseguir mas, menos mal que Felix es previsor y viene cargando desde Oviedo con una saludable y animosa botella de ron. Al final, yo paso media hora solo con el tipo de la CNN en grata conversación: “¿A que güelen las nubes? My name is... ¿and you? Si tío, tengo el culo cuadrado de tanta furgoneta, ¿no te quedaran mas fichas para tomarnos una caña?
La velada la rematamos yendo a la tienda de café y descubriendo que la noche holandesa no desmerece nada de la nuestra. A las cuatro y media de la madrugada decidimos retirarnos a nuestros aposentos.
La mañana del sábado es esplendida, fría pero soleada. Nuestra intención en el día de hoy es buscar un sitio donde dejar la furgo, darnos una vuelta por el pueblo y dirigirnos al teatro donde se va a celebrar el evento musical y prepararlo todo para la retransmisión de la noche. Para dormir ya hicimos nuestros contactos con Alfredo y su banda y es posible que durmamos en “el barco del amor”, nombre con el que bautizamos al hotelito que tenia Alfredo.
Después de dejar la furgoneta en el parking de una empresa donde no trabajan el fin de semana y por lo tanto es gratuito ¿Serán capaces de cobrarles a los currelas por dejar su coche allí mientras trabajan? Nos dirigimos a la oficina de turismo que vimos el día anterior. Souvenirs, comprobación de que allí saben mas bien poco del festival y preguntar la ubicación de la sede de estudios Friulanos, mas bien tienda , donde Carlos, como productor y representante de la Xunta pola defensa la Llingua en esta aventura, tiene interés en conocer.


Todo sigue un orden. Turismo y trabajo. Y para todo hay tiempo. Ya son tres los días que no nos separamos las unas de los otros y eso empieza a pasar factura. La primera en la comida, y no por tener que pagarla. Al parecer, el teatro donde se va a celebrar la gala es una especie de... Bueno, no se de que es especie, pero comprobamos que la gente iba y venia y cogía comida de una mesa y comía y se iba y se servia un café y a Félix no le dio mas que por tocarle la comida a Carlos y Carlos monto en cólera y Félix también comió y a mi me apetecía una cerveza y que dejaran de discutir y que se fueran los nervios. Y en eso apareció Lisardo Lombardia.
Lisardo era, antes por lo menos, la persona encargada del club de prensa del periódico La Nueva España en Oviedo. También uno de los responsables del sello Fonoastur. Desde hace tiempo es el director del festival celta por excelencia, el festival de Lorient. Y en esta ocasión, la persona encargada de representar a Asturias dentro del jurado del festival Liet. Por lo tanto, nuestro pistoletazo para desembalar los micrófonos y ponernos a la faena.
La tarde transcurre “tranquila”, nos tomamos unas cervezas con Alfredo, comprobamos que la técnica funciona bien, nos tomamos otras cervezas en el teatro y esperamos que Alexei Kozhemyakov, representante del Consejo de Europa para las lenguas minoritarias haga acto de presencia, queremos hacerle una entrevista. Entre tanto, ni rastro de nuestro contacto Ono que es el que nos tiene que decir donde nos tenemos que colocar (suena bien esto).
Alexei no aparece, Ono no aparece y esto esta a punto de empezar. Daniel con los nervios destrozados, Félix enfadado con un tío de la organización y Carlos... Bueno, Carlos a lo suyo.
La hora de comienzo de la gala esta pensada para las ocho y media y yo quería empezar con la retransmisión a las ocho y cuarto por lo menos. Son las ocho menos cuarto y el jodido Alexei que no aparece ¿Y el cabrón del Ono? Ono en casa.
A menos cinco aparece Alexei. Venga rápido, la entrevista. A y cuarto aparece Ono y nosotras todavía con Alexei. Yo catatónico. A y veinticinco despachamos a Alexei pero todavía no sabemos donde nos podemos poner (Ya no suena tan bien) Cuando son menos veinticinco y con Alfredo y su banda saliendo al escenario contactamos con los estudios centrales de Radio Sele y yo que me quiero morir. A partir de aquí y hasta el final de las actuaciones, un directo caótico y abarullado (al menos a mi me lo parece), con discusión de Félix y Carlos de por medio. Para colmo de colmos y como parece ser que estamos poco nerviosas, en el descanso para las votaciones decidimos romper los moldes y micrófono en ristre bajar al hall y ante la sorpresa generalizada de todo el mundo empezar a hacer entrevistas. Como se reía la peña viéndonos trajinar. De que mala hostia nos pusimos cuando nos ponemos a entrevistar a Ono, fue entonces cuando se dio cuenta de que estábamos allí realmente para “hacer radio”, al ver que el muy cabrón habla perfectamente portugués, no hace falta ni traducirle ¿será perro? Después de esto, el caos. El descanso se suponía que no iba a ser muy largo y al final duró hora y media. El teléfono que estábamos usando que se queda sin batería. Las cervezas que se acaban. Al reanudarse de nuevo el evento, Alfredo queda el noveno. A todo esto, Félix sigue enfadado porque no le dieron las letras de las canciones, ni la información de los grupos ni nada. Aunque no se yo como lo iba a leer porque estando como estamos en la última fila del gallinero y a oscuras, pues ya me diréis. Félix que se vuelve a enfadar porque todo acaba y no nos dan la luz para recoger. Carlos que tiene un virus en el portátil y yo.... Relajado. Por fin se acabo y ya no hay mas nervios. Casi cuatro horas de directo y ya está. Trece medios informativos acreditados (sin contarnos a nosotras) entre los que se encuentra la CNN y tienen que ir tres alincuencanos a enseñarles como se hace radio en directo. Podemos sentirnos orgullosas. Realmente lo estamos.


Con los nervios se nos olvido hacer fotos de la retransmisión



Lo que sigue después de esto casi que ya no importa. Fiestuqui con la gente del festival en un barco amarrado en uno de los canales de Ljouwert y remate de la noche durmiendo en el barco del amor. Son las cinco y media de la madrugada y solo nos quedan dos mil kilómetros para llegar de nuevo a casa. Ah, por cierto. A la vuelta conseguimos ver la torre Eifel, por fin supimos para donde mirar.

el barco del amor

el bar de la fiesta
Agradecimientos: Por supuesto queremos agradecer públicamente a Radio Sele, donde algunas tenemos programa, la confianza que depositaron en nuestras personas para fiarse en que no rompiésemos ni perdiésemos nada de los equipos técnicos que llevábamos. A Laura Lago gracias infinitas por prestarnos el medio de locomoción. A nuestras madres por sufragarnos algunos de los gastos. Al ron Varadero por insuflarnos ánimos en los momentos de mas angustia. A nuestras chicas, que saben que somos buenas personas. Y a Todas las que pacientemente nos estuvieron aguantando durante las cuatro horas que duró tan magno evento. Así mismo, queremos agradecer a Alfredo González, Jhonny y toda la banda, por soportarnos, convidarnos a cerveza y prestarnos los camarotes del barco del amor. Y yo personalmente quiero agradecer al Félix y al Carlos por darme la oportunidad de pasar tres días de la hostia recorriendo Europa.

martes, 27 de octubre de 2009

Liet Internacional

Ya tamos preparaes y cola maleta fecha. ¡Pa Frisia!

jueves, 22 de octubre de 2009

Cuando el amor berra así, de esta manera, uno no se da ni cuenta...

Son como las siete de la mañana, cuando llegamos a lo que será nuestra atalaya durante este amanecer.
No se para vosotras, para mi, el pronunciar la palabra “atalaya” me trae recuerdos de Felix Rodriguez de la Fuente y su Lirón Careto. Incluso si me esfuerzo, de los pesaos que venden la palabra de dios puerta a puerta. Je, que cosas.
Sigamos.
Pablo, que hoy oficiará de guía experimentado, nos comenta que en el lugar donde nos encontramos, el día anterior pudieron verse cruzar unos cuantos machos. Aunque nos previene y con la boca pequeña nos dice, que como hoy no berran tanto como ayer, que no esperemos gran cosa
Poco a poco va amaneciendo. Varios bramidos en frente, un par de ellos a nuestra derecha y uno tímido a nuestra espalda, el que nos dará la alegría.
Con el sol ya varios centímetros por encima del la línea del horizonte vemos la primera hembra. Está tan mimetizada entre los helechos secos que promueve la discusión de si será o no será. Pero no es hasta unos minutos después, que vemos al timidin entre unos árboles, corriendo a media ladera, fogoso detrás de una nueva hembra. Otras cuatro le siguen. Él intenta, intenta pero no consigue gran cosa; lo único, mantenernos atentas durante una media hora, el tiempo necesario para hacer las chanzas oportunas y decidirnos a subir a la cumbre de Peña Mayor. Las ganas de ver y sentir a los venados berrar, las sustituimos por los bramidos que damos nosotras cuesta para arriba, queriendo aprovechar al máximo el día que se avecina.


P.D.: El tiempo de celo de los Venados va de septiembre a octubre y es durante ese espacio que se les suele sentir al amanecer llamando la atención de las hembras con sus bramidos. Si se tiene suerte, también se puede ver y oír como se pelean entre ellos. Vamos, mas o menos como nosotros, lo único, es que nuestro tiempo de celo dura de enero a diciembre.

jueves, 15 de octubre de 2009

Alfred

Recuerdo el día en que conocimos a Alfred. Un día deslucido, con el sol arrinconado por las nubes y la mar no queriendo dar una oportunidad a aquellos minúsculos aprendices de surfistas, con sus tablas y sus neoprenos, atentos a las indicaciones del profesor en aquella arena húmeda y fría.
Nosotras, por nuestra parte, nos dedicábamos a pasear entre las dunas de la playa, deteniéndonos cada poco a observar el devenir de la vida, escapando del tedio de aquella mañana gris y aburrida.
En un primer momento no nos dimos cuenta de su presencia, la cámara silo se fijaba en los juncos y en el movimiento del agua, pero allí estaba, mimetizado. Fue después de un rato cuando lo sentimos mirarnos arrogante, en actitud chulesca, bacilón, con un punto de altivez y en gran medida resuelto a dar el espectáculo.


Por lo que mas tarde nos contó, pertenecía a una familia acomodada. Había nacido en un mullido nido de plumas, virutas, líquenes y demás elementos susceptibles de ser usados en la dignidad de un hogar. Se jactó también de tener una innata virtud; ya desde pequeño, tocaba en demasía los güevos. Al ser el primero en nacer con respecto a sus hermanos y hermanas, aprovechaba para pasearse por encima de sus ovo-receptáculos, con el único y simple propósito de demostrarle a sus progenitores que él estaba por encima de todo, y sobre todo, de todos.
A estas alturas, el crédito que le estaréis dando a estas palabras, debe ser proporcional al que nosotras le dimos en aquel momento a aquel pato insultantemente insolente. Pero que queréis, después de descubrir la capacidad verborreica de Alfred, como que nos daba un poco igual si lo que contaba tenia sentido o no, ya era suficientemente raro estar allí en medio escuchando hablar a un pato.
Cuando ya la confianza fue mutua, Alfred nos explicó que estaba en esa edad peligrosa donde la soledad limita al norte con el afán de crear una familia y al sur con el pertinaz deseo de ser libre todo el tiempo posible. Sin contar con que el este tiraba de él con instintos migratorios, mientras que el oeste le empujaba por su parte al acomodaticio bien estar de esa pequeña laguna en la que se encontraba.
Al final, como queriendo zanjar la charla y sin mas preámbulo, nos despidió con un adiós muy buenas y se fue entre risas.
Como comprenderéis, nosotras tardamos un rato en reaccionar y en ese breve espacio de tiempo volvió a aparecer y nos espetó a modo de excusa:”prefiero esconder la cabeza, antes que como vosotras, meter la “pata”, y resalto esta palabra, hasta el fondo”.


Al final del día y tras mucho mirar las fotos que nos había dejado hacerle, caímos en la cuenta de que se había estado riendo de nosotras todo el rato. Alfred en realidad era Mildred, aunque eso si, igualmente arrogante, bacilona y con un punto de altivez.

lunes, 5 de octubre de 2009

De cuando eramos jovenes III. El desenlace

Ya del alba al despertar, yucaidi, yucaida. La mañana clara esta, yucaidi aida.
Todas las mañanas irremediablemente a las ocho. Hiciese frío o calor, lloviese o estuviese el sol en todo lo alto, nos despertaban con esta tonadilla tan... ¡Como la llegue a odiar!
“¡¡Vamos holgazanes, mirar que día tan esplendido hace!!
Ya te podías meter el día por...”
Todas las mañanas durante al menos quince días.
Hay que decir que de esto ya hace unos años, no obstante hay cosas que no cambian.


Bajo el influjo de unos cafés, unas galletas, una tapina de jamón y unos irreductibles fosquitos que logran levantarnos el animo, tal vez alicaído por la ingesta alcohólica de anoche, elucubramos sobre el puente romano que tenemos frente a nosotras, testigo sin duda de otras historias, de otras aventuras que imaginamos maravillosamente imperiales. Hace ya mucho que las últimas sandalias romanas pasaron por aquí y aún sigue en pie, tan sólido como antaño; tan sólido como el pan que compramos y que nos deja con la boca abierta por su peso. Estamos tan acostumbradas a comprar pan relleno de aire, que ahora, con esta contundencia cocinada en horno de leña, no damos crédito a lo que se nos engaña en la boutique del pan.


El camino que nos queda a partir de aquí, es la única dificultad física que nos vamos a encontrar en todo el recorrido. El puerto de Vegarada. Y es con estos pensamientos en la cabeza (¿Ana Moro en que pensara?), que dejamos atrás este valle de lobos. Quito de mi mente, pues aún esta en pie el chalet donde ocurrió, aquel día en que alguien, yo no, robó aquella flor para entregársela a la chica que ahora está conmigo (na na nanana). Cambio aquel recuerdo por el de la misma chiquilla corriendo carretera alante llorando, chillando y volviendo a llorar por querer irse con su padre. Pienso en las cuestas del puerto igual que recuerdo la poza donde nos bañábamos, en las piedras pintadas con el nombre de nuestro grupo, en las noches de fuego, en el escaqueo de nuestras obligaciones, en Getino, dueño de uno de los bares de Cerulleda, en Redipuertas, que nombre mas guapo.


Como nuestra máxima es tomarnos las cosas con calma, detenemos nuestro pedalear en cuanto se inclina un poco la carretera. Y no por estar cansados que conste; si no porque recordamos también que en la zona en la que estamos ahora se encuentran ¿las cascadas del infierno? ¿las pozas del infierno? Felix, mas friolero que nosotras decide continuar, sin duda algún gusanillo le esta picando, por tanto somos Ana Moro y yo las que disfrutamos de un exiguo baño en las gélidas aguas del Curueño, que por ser río de montaña en estos lares, casi podemos llamar reguero.


Las cascadas, o pozas, o como quiera que se llamen, son dos bañeras encajonadas en la misma tierra tras años de erosión. Como diría aquel, dos remansos de paz, que escondidas de la carretera están tal y como las recordamos. Esperamos que sigan así por mucho tiempo.


Con el frescor del baño y solo, Ana va dedicándose a recoger romero, afronto las cuestas que me separan del alto de Vegarada, deteniéndome de vez en cuando a hacer alguna foto y también renegar de la desolación que significa una estación de esquí, en este caso la de San Isidro.
Que pensamientos mas hipócritas se me pasan por la cabeza, debe ser el sol, ya que en invierno y con el monte cargado de nieve, soy el primero en disfrutar del deporte del esquí.


La puerta de Faro, el Faro Huevo, el Oso. Todos estos picos al alcance de la mano. Ya estamos arriba. De aquí, todo para abajo.
¡¡¡Ana Moro!!! Tiranos una foto que esto es para celebrar.


Aunque mi primera idea es pasar aquí otra noche mas, decidimos bajar. Es temprano y si se nos da bien, podemos estar a una hora prudencial cada cual en su casa y el señor en la de todas. Así que sin mas preámbulos y después de cerciorarnos de que el coche también puede venir detrás de nosotras, eso si, con mucho cuidado, iniciamos el descenso.
Como explicar lo que se disfruta una bajada en bicicleta de unos diez quilómetros por una pista de tierra. Todavía hoy, mientras escribo estas líneas, me tiemblan los brazos.


Tres días y dos noches de disfrute cicloturista. Tres días de recuerdos intensos para mi, tres días de reencuentro con un río, el Curueño. Dos noches de estrellas fugaces y deseos en silencio. Tres días y dos noches que serán mis próximos recuerdos durante una temporada.


P.D. A poco que vos guste la bicicleta y por no tener apenas dificultad, esta es una aventurilla del todo recomendable y la parte del Curueño sin duda lo mas guapo, al menos para mi.