miércoles, 11 de febrero de 2009

De glaciaciones y conservas

Según algunas lenguas “calenturientas”, el frío conserva.


Pero digo yo, que también el formol y algunas soluciones alcohólicas. Aunque estas últimas, tengo entendido que en grandes cantidades hacen estragos en el organismo y también en la personalidad.
Las diversas comunidades oseras, se encargan de demostrarnos, que con el frío la actividad vital queda ralentizada, hasta el punto de pasar todo el invierno dormitando ¡Y si, claro lo tenemos! Por eso en los meses mas crudos, el poder de unas sábanas de franela y las diversas capas de mantas, ejercen tal magnetismo, que nos obligan a llegar siempre tarde a trabajar, que iba a ser si no.


Por otro lado, existe una especie de batracios que al llegar las primeras heladas se dejan llevar por sabe dios que instinto, que quedan congeladas y no es hasta la llegada de la primavera, con esos primeros y tímidos calores, que salen de su letargo y pueden continuar con su vida normal de batracios ¿Será Walt Disney un gran batracio?
Como conclusión a esta gran discusión diremos, que las sucesivas borrascas invernales, una detrás de otra con su gélido manto de hielo, nos deja a todas con esa singular mueca que expresa un: “Anda chaval, ponme algo caliente que con este frío ni soy persona ni soy nada. Por cierto ¿tengo cara de batracio, de oso o de estar borracho? Pues eso.

3 comentarios:

  1. Con el frío se congelan hasta las ideas..para mi que han desparecido las Azores y su maravilloso anticiclón.
    Besos

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  2. ¡Cómo me presta lleete Dani!... abúltame qu'esto díxitelo enantes...que más dará ye la verdá. Pásolo perbien lleéndote.

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  3. A mi estes fotos recuérdenme a la fruta dulce que se pon enriba los roscones de reis, mmmm qué ricoooo ;D

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