lunes, 23 de marzo de 2009

El invierno deja paso a la primavera

Desvirtuando una tonadilla popular, pienso en aquella vieja y en aquel viejo que iban para Albacete y que hoy, cansinos y agotados, tal vez agónicos ya no puedan ni moverse. Pienso también en el mal uso que hacemos de la palabra estertor y en como un fin da paso a un principio.
Pienso por tanto en como el invierno agoniza, cansino y agotado mientras sus últimos estertores nos anuncian un final.
El final del frío, el principio de los días luminosos.

lunes, 16 de marzo de 2009

La bañera de Arquimedes

En algún momento de su “(adjetivo descalificativo)” vida, Arquímedes dijo aquello de: “todo cuerpo sumergido en un líquido, experimenta un empuje vertical y hacía arriba, igual al volumen de liquido que desaloja”.
Mas o menos así es como lo recuerdo, uno es de letras y de teorías matemáticas sabe mas bien poco.
¡¡¡Pues digo yo!!!
Si la nieve no es otra cosa que un liquido duro, y al caminar nos vamos hundiendo hasta la rodilla en dicho liquido, ¿dónde demonios esta ese empuje ascendente que nos ayude a seguir progresando?
Es mas, ¿en qué momento se supone que debemos de dejar de hundirnos para no mandar a la mierda a ese tal Arquímedes?
Malditas matematicas…

lunes, 9 de marzo de 2009

Parábola de Pedro y el lobo

- ¡¡¡ALUD, ALUD!!!
- Oui, c'est moi?



P.D. Dedicado a todas las que cada invierno mueren bajo toneladas de nieve.

lunes, 2 de marzo de 2009

Metamorfosis

¿Qué pasa? ¿Por qué me buscas? ¿Qué me quieres? No te pienso hacer caso.
Mientras el frío siga siendo intenso y el invierno canse de propio aburrimiento, no serás quien a molestarme, lo siento.
Puede que a ti te resulte rara esta tranquilidad, esta flema con que soporto cada una de tus envestidas, pero lo cierto es que no hago otra cosa que meditar, meditar y crecer; esperar el momento. Solo tengo una meta: alimentarme y crecer al calor de mi útero personalizado. No, aun no estoy listo para irme de aquí, para salir, para escaparme de inoportunos como tu. Aun es temprano, el sol no calienta y presiento que la primavera aun tardará en llegar. Aquí dentro se está tan a gusto…
¡Déjame te digo! Vuelve cuando ya no necesites esconderte tras la bufanda, ven cuando creas que te sigo esperando y búscame en la profundidad de mi universo líquido, quizás me encuentres.