domingo, 10 de enero de 2010

Edith Piaf de paseo por Peña Mayor

Quien nos iba a decir cuando llegamos a la cabaña donde pasaríamos el fin de año, que en vez del espíritu de la navidad o los restos del gordo Sta. Claus, nos daríamos de frente con el fantasma de Edith Piaf.
No fue fácil, antes tuvimos que pasar por un saltón y una muñeira, pero al final allí estaba. Quizá por la escorrentía de vino y sidra que circulaba por la estancia, quizá para mayor motivación de las danzantes, quizá para sosegar los ánimos de los aprendices de albañiles, que se afanaban en conseguir la oficialidad, quizá porque le apetecía salir un rato del cementerio de Pere Lachaise.
Yo no se porque se nos presento el fantasma de Edith Piaf a las faldas de Peña Mayor, pero me alegro de haber estado allí y poder asistir a ese momento en que esa gran señora de la Chanson francesa dijese por manos de Franchesco: “Cuidadin folkis que estoy aquí”

P.D. Post dedicado al Franchesco y a su gaita de rabil, que es como en Asturias se llama a la zanfona. Y como no, a Edith Piaf, porsupuesto.

3 comentarios:

  1. Una vez le hice un post a Edith Piaf. Este tuyo es más bonito. Se merece Edith Piaf esas fotos con esas luces

    Besos.

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  2. la sacabera errante12 de enero de 2010, 5:58

    Seguro que este post no es ni mejor ni peor que el tuyo, simplemente distinto.
    Por cierto, se te echa de menos.
    Un besu guapa.

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