viernes, 26 de marzo de 2010

La pasión del blues. Blues and much love

Hey mamaaaaaaaaaa. Hey girlllllllllllllllll.
Cuando en tu ciudad sueñas con capirotes negros.
In your city is along pointed hood black’s, but at you to give anyway because dreams in the night.
Retrocedes a otro tiempo, a los días oscuros de intenso olor a incienso.
Return to time. The always of very smog to church and black is the sky.
Hey mamaaaaaaaaa. Hey girlllllllllllllllll.
Cuando a tu ciudad llega la semana santa, todo parece distinto.
When your city comes on the week sacrificatión, always looked but not see.
La religiosidad cobra un sentido irreal.
This people is crazy for the god
Y en los bares, borrachas agnósticas, pasean su pasión entre vasos llenos con la sangre de los mártires.
And the pubs, the girl’s agnostic, to fly over your love enter the glasses fills witch the blood to the heroes.
Ya es semana santa en tu ciudad y no tienes a donde huir.
This is the week sacrification in your city and you not footing or you’re live closed.
Hey mamaaaaaaaaaa. Hey girlllllllll.
Hey mamaaaaaaaaaa. Hey girlllllllll.


lunes, 22 de marzo de 2010

Crónicas Vampíricas VI. La familia y otros animales.

Que a los gatos no les gusta el agua, no es ningún secreto.
Y que a una de nuestras gatas le guste beber del grifo a morro, de jarras y vasos antes que del cacharro que tienen para ello; tranquilamente puede ser una curiosidad.
Pero..., si de repente me da por pensar que a mi pareja alguna vez se le pasa por la cabeza mandarme a dormir a la bañera, cosa que no extrañaría a quien me conozca, ¿como debería interpretar que a la otra gata con la que convivimos, le de por dormir en el lavabo?


P.D. Foto cedida por Ana Moro (mi pareja).

martes, 16 de marzo de 2010

Baterflay Pilu

Cojona, mira que tenemos aguante para soportar a estos dos llorones. Que si la pantalla esta mas plana que una tabla de Tarrasa, que si la marmita en la que me caí estaba llena de bolas con forma de hueso, que si... ¡Madre de dios que cansinos!
Además ¿quien se cree ese chucho sarnoso que es para decir que le gusta lanzarnos bocaos? Así, ale, como el que dice que guapo es Torrelodones ¿Pero es que no ve a quien tiene entre el público?
Tu no se, pero yo a punto estuve de irme del palco y esperarlo a la salida. Le iba a decir yo cuatro cosas a ese pulgoso. ¡¡¡Mas que pulgoso!!! ¡Que no me callo! Se iba a enterar, menos mal que no me dejaste ir, que si no...
No se por que accedimos a venir. Con lo bien que estaríamos tu y yo por ahí libando.
¡¡¡Desgraciados, llorones!!!
¡Déjame, no me da la gana de bajar la voz! Que se enteren de que lo suyo lo pagamos nosotras.
Por lo menos después habrá un ágape ¿no?

Por que mover el rabo, significa estar contento.

Bueno... Hola.
Hola, hola. Gracias. Muchas gracias.
Si, bien, gracias. Muchas gracias por los aplausos. Gracias.
Veréis, el caso es que no me parece merecer esto. O si, no lo se.
Si, no os preocupar. Voy a ser breve.
En realidad tenia preparado un discurso para sacaros la lagrimilla, contándovos cosas de fieras salvajes, brutales asesinos depredadores y eso, pero..., después de las “engañifas tecnológicas”, casi que lo voy a romper, ya bastante fustigados estamos como para seguir por ese camino.
Lo confieso. Me gusta oler el culo de mis semejantes... Si, es en serio. Me gusta oler el culo de mis semejantes y orinar en el mismo sitio que otros orinaron antes. Me encanta que me arrasquen la barriga y hacer agujeros y revolcarme por el suelo para terminar después con ese olor característico a pollo cocido. Me encanta. Y correr persiguiendo la nada y el viento, y si se cruza una mariposa en mi camino, intentar atraparla con la boca. Mmmmmmm, como me gusta asustar a las mariposas ¿Lo probasteis alguna vez? Lo que seguro que probasteis es a dormir en el sofá. Llegar corriendo y abalanzarse sobre el como si fuese la última victoria de vuestras vidas. Me gustan los sofás y que me acaricien la barriga. Es fenomenal cuando te acarician la barriga. Y cuando te ponen delante un plato rebosante de las sobras de la comida, aunque dicen los facultativos que eso es mas bien malo, que lo mejor para alguien como yo, son las bolas con forma de hueso. A ellos habría que darles bolas en forma de hueso.
Si, ya termino. Dejarme solo pensar en la suerte que algunos tenemos y dedicar este minuto de gloria que consigo aquí y ahora, a todos aquellos que nunca podrán disfrutar de una caricia entre las orejas y que por culpa de los hijos de puta de sus dueños, solo podrán ser recordados como bestias salvajes.
Muchas gracias.

jueves, 4 de marzo de 2010

Engañifas tecnológicas o la variabilidad del engaño inconsciente

No quisiera ponerme ahora a hacer alardes memorísticos (no podría) para contaros el tiempo que hace que la tecnología digital entró en mi ocio fotográfico. Tampoco pretendo contaros las horas de laboratorio que cargo a cuestas, seria una falta de respeto a las personas que se dedican a este imaginativo arte. Pero si me permitís, me incluiré entre esa turba de bloguers y aficionadas, que a falta de trabajo en cuartos oscuros, pasamos horas machacándonos la vista delante de la pantalla del ordenador para sacarle los mayores matices a nuestras fotografías, y si soy realmente sincero, algunas como yo ni eso. Mas, cuando descubro que al cambiar de pantalla (si, una nueva y flamante pantalla plana) parte de las dioptrías que gasto, se han ido en un balde detrás de la mala definición de nuestra vieja computadora.
Echo un vistazo al blog y en la parte izquierda de esta planicie pantallil, desalojo la duda del tiempo que llevo queriendo enseñar al mundo mis esfuerzos en el entretenimiento de la fotografía. Va para tres años que tomé la decisión de hacerme bloguer, con la determinación, en un primer momento, de solo enseñar las imágenes que tomaba en mis salidas al monte, pero como culos inquietos no encuentran nunca buen asiento, esas imágenes se unieron a otras mas ocasionales, que junto a neuronales salidas de tiesto, derivaron en lo que hoy es “la sacabera errante”.
Hasta hay todo bien, no tengo problemas con eso. Pero cual es mi sorpresa, el día que estrenamos “lcd monitor brillance 190sw”, que muchas de las imágenes insertadas en el blog, no se corresponden técnicamente a lo que yo hubiera deseado. Con un simple movimiento de ratón, me acerco a la tripa de la madre de la que se llamara Daniela, la que será mi hija (¡dios como suena eso!) y con asombro idiota no doy crédito al velo blanquecino que tienen las fotos. Sin embargo, bajando un poco mas en la página, descubro que el banco solitario junto a la playa de Serantes incluso mejora, cosa que no sucede ni con el gato que se asoma a la ventana, ni con el trampolín que sirven de homenaje a Duba y Cristina respectivamente.
Me niego a seguir mirando. Me niego a enfadarme viendo el mal resultado de sabe dios cuantas imágenes mas.
Muchas estaréis flipando con todo esto que vos cuento, lo sé. En tremendo fregao me estoy metiendo. Pero que queréis... Yo que pensaba que estaba haciendo cosas interesantes fotográficamente y lo que descubro, es que menos mal que todas las fotos están adornadas textualmente.
Tranquilas, como decía antes, le tengo mucho respeto a quien se dedica a esto de la fotografía y no es mi interés el creerme un artista, artistillo o pseudoartistografo, lo que pasa es que me fastidia que por una pantalla, por plana que esta sea, se destruya mi intención de engañaros, haciéndovos creer que soy un hacha fotográfico. Y que conste, que con toda esta parrafada, no busco redención, solo hacer una declaración de intenciones y el deseo de que paréis los relojes y contéis el tiempo que uno puede tardar en darse cuenta de que no está haciendo las cosas como le gustaría.
¡Cachis! No se porque, pero tengo la sensación de merecer un castigo (mmmmmmm) Yo y vosotras. Vosotras por hipócritas, por no decirme que lo que estáis viendo, en algunos casos al menos, es morralla. Si, como Morralla Carey.
Está decidido. Mi castigo, no acompañar estas líneas con ninguna imagen. Y vuestro castigo, haber leído toda esta sarta de memeces de principio a fin.

P.D. Después de lo escrito aquí, quiero pedir públicas disculpas a Ana Moro por no haberle echo caso cuando me decía que nuestra computadora oscurecía la realidad que yo creía luminosa.
Y por favor, desestimar la idea de darme ánimos e instarme a seguir como hasta ahora porque desde luego que pienso hacerlo, merecéis que vos siga torturando con mis historias.
Perdón también a fotógrafos y fotógrafas, escritores y escritoras, al real diccionario y hasta al buen gusto, excelsa y extinta pastelería de cerca de nuestra casa.
Seguimos para bingo.