jueves, 4 de marzo de 2010

Engañifas tecnológicas o la variabilidad del engaño inconsciente

No quisiera ponerme ahora a hacer alardes memorísticos (no podría) para contaros el tiempo que hace que la tecnología digital entró en mi ocio fotográfico. Tampoco pretendo contaros las horas de laboratorio que cargo a cuestas, seria una falta de respeto a las personas que se dedican a este imaginativo arte. Pero si me permitís, me incluiré entre esa turba de bloguers y aficionadas, que a falta de trabajo en cuartos oscuros, pasamos horas machacándonos la vista delante de la pantalla del ordenador para sacarle los mayores matices a nuestras fotografías, y si soy realmente sincero, algunas como yo ni eso. Mas, cuando descubro que al cambiar de pantalla (si, una nueva y flamante pantalla plana) parte de las dioptrías que gasto, se han ido en un balde detrás de la mala definición de nuestra vieja computadora.
Echo un vistazo al blog y en la parte izquierda de esta planicie pantallil, desalojo la duda del tiempo que llevo queriendo enseñar al mundo mis esfuerzos en el entretenimiento de la fotografía. Va para tres años que tomé la decisión de hacerme bloguer, con la determinación, en un primer momento, de solo enseñar las imágenes que tomaba en mis salidas al monte, pero como culos inquietos no encuentran nunca buen asiento, esas imágenes se unieron a otras mas ocasionales, que junto a neuronales salidas de tiesto, derivaron en lo que hoy es “la sacabera errante”.
Hasta hay todo bien, no tengo problemas con eso. Pero cual es mi sorpresa, el día que estrenamos “lcd monitor brillance 190sw”, que muchas de las imágenes insertadas en el blog, no se corresponden técnicamente a lo que yo hubiera deseado. Con un simple movimiento de ratón, me acerco a la tripa de la madre de la que se llamara Daniela, la que será mi hija (¡dios como suena eso!) y con asombro idiota no doy crédito al velo blanquecino que tienen las fotos. Sin embargo, bajando un poco mas en la página, descubro que el banco solitario junto a la playa de Serantes incluso mejora, cosa que no sucede ni con el gato que se asoma a la ventana, ni con el trampolín que sirven de homenaje a Duba y Cristina respectivamente.
Me niego a seguir mirando. Me niego a enfadarme viendo el mal resultado de sabe dios cuantas imágenes mas.
Muchas estaréis flipando con todo esto que vos cuento, lo sé. En tremendo fregao me estoy metiendo. Pero que queréis... Yo que pensaba que estaba haciendo cosas interesantes fotográficamente y lo que descubro, es que menos mal que todas las fotos están adornadas textualmente.
Tranquilas, como decía antes, le tengo mucho respeto a quien se dedica a esto de la fotografía y no es mi interés el creerme un artista, artistillo o pseudoartistografo, lo que pasa es que me fastidia que por una pantalla, por plana que esta sea, se destruya mi intención de engañaros, haciéndovos creer que soy un hacha fotográfico. Y que conste, que con toda esta parrafada, no busco redención, solo hacer una declaración de intenciones y el deseo de que paréis los relojes y contéis el tiempo que uno puede tardar en darse cuenta de que no está haciendo las cosas como le gustaría.
¡Cachis! No se porque, pero tengo la sensación de merecer un castigo (mmmmmmm) Yo y vosotras. Vosotras por hipócritas, por no decirme que lo que estáis viendo, en algunos casos al menos, es morralla. Si, como Morralla Carey.
Está decidido. Mi castigo, no acompañar estas líneas con ninguna imagen. Y vuestro castigo, haber leído toda esta sarta de memeces de principio a fin.

P.D. Después de lo escrito aquí, quiero pedir públicas disculpas a Ana Moro por no haberle echo caso cuando me decía que nuestra computadora oscurecía la realidad que yo creía luminosa.
Y por favor, desestimar la idea de darme ánimos e instarme a seguir como hasta ahora porque desde luego que pienso hacerlo, merecéis que vos siga torturando con mis historias.
Perdón también a fotógrafos y fotógrafas, escritores y escritoras, al real diccionario y hasta al buen gusto, excelsa y extinta pastelería de cerca de nuestra casa.
Seguimos para bingo.

4 comentarios:

  1. Habrá que comprar una pantalla plana, snif.... ah, you are the campions.....congratulationsssssssssssssssssssss

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  2. Calibra la pantalla, que yo les tus fotos siempre viles bien, ensin colores raros (más que los que decides poner pa sobresaturar a dolor) ni halos ni otres leches en vinagre. Si ya vas seguir nun te digo que sigas. Saludos a la family compadre.

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  3. jajajaaj....
    halaaaaa...más latigazos...no, no...mejor cómprate un cilicio llenico de pinchos y cada vez que subas una foto al blog lo haces con el cilicio bien apretado a la cintura, pa sufrir todo lo que te mereces y más y más y más.

    Mira, pedazo de exagerado, tus fotos a mí me gustan. Y ya sabemos que entre lo digital, el fotochof, los distintos monitores, las luces que reflejan cuando estás mirando una pantalla y bla bla bla...entre todo, una fotografía adquiere vida propia a veces para mejor y otras veces para peor.
    Mira, por ejemplo las fotos de Eugenia, son mil veces mejor que lo que se ven en el blog. Y ya ves que son geniales, pero tú las ves bien en grande, en su propio portátil, o mejor, en una superpantalla de tele con buena definición, y lo flipas. En el blog no se aprecia lo buenas que son, quizás simplemente sea una cuestión de tamaño, no sé...

    Pero, por encima de todas estas consideraciones, tus fotos a mí me parecen muy muy chulas. Y ya está. Y no vas a venir tú a decirme a mí qué me tiene que gustar y qué no. Faltaría más.

    Y lo que te puedo decir es que este comentario que te escribo está en la línea de tu post, ¡¡¡cansino!!! jajajaj...

    Daniela es un nombre muy bonito.
    Y prepara cámaras, jajaaj...desde su primer día de vida le harás miles de fotos. Y serán preciosas.

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  4. la sacabera errante13 de marzo de 2010, 12:34

    Jaja. Bueno, bueno, val, ya se que nun ye pa tanto pero lo que pasa ye que no entendeis de arte ¡Ea!

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