jueves, 22 de abril de 2010

Tanto fue el cántaro a la fuente, que termino comprando un bonobús

¿Pensasteis alguna vez en la muerte?
No, tranquilas. No de una forma seria, si no como divagación, como una forma de pasar el rato mientras trabajas o estas en el baño ¿Nunca lo pensasteis? Seguro que si.
Veréis. No soy yo de muchas confesiones y mas en este medio, pero... Bueno, ahí va.
Estaba yo el otro día dándole a la lija rutinaria y se me paso por la cabeza como un fogonazo, me suele pasar cuando voy a entrar en trance, una imagen de decrepitud, de vejez, de muerte. Ahora puede que lo achaque al mueble con el que estaba, pero en aquel momento, no se porque, pensé en la forma física de las personas, en como sin darnos cuenta, se pasa el tiempo y un día nos morimos.
¡Zas! Muertas.
No creáis, no pensaba en cosas como: que habrá mas allá o ¿en qué nos reencarnaremos? o movidas como esa. No, no van por ahí los tiros. Pensaba más bien en la ausencia, en los requiebros que dio la vida cuando esta queda atrás, en las cosas que apuntas en el calendario y dejas de hacer.
No soy de pensar que estemos vivas por nada especial, simplemente es algo que ocurre. Quizás algo comparable a lo que les sucede a las olas del mar, un tramite en el pasar del tiempo. Nacemos, nos desarrollamos y vamos avanzando si. Pero, tal vez sea la inconsciencia de los años, no nos fijamos en que estamos aquí por tiempo determinado y finito. Podemos atesorar riquezas, sabiduría. Podemos intentar mantenernos impolutas o ir corrompiéndonos a distintas velocidades. Podemos pasar inadvertidas o hacernos notar para que nuestro recuerdo perdure eternamente. Pero al final, solo seremos eso, un recuerdo, aunque este sea eterno.
Esto mas o menos se me pasaba por la cabeza el otro día, mientras la lija iba deshaciendo finísimas capas de madera envejecida y neuronas.
Pero es el caso, que ahora, mientras le estoy dando forma a esta paja mental, se me vienen nuevos fogonazos a la cabeza (cuidado que voy a entrar en trance) y me da por pensar en la muerte y en la vida. Así, como si no fuera un tio y pudiese pensar en dos cosas a la vez. Pienso en la muerte porque estoy escribiendo sobre ella, normal. Pero es que a la vez, pienso en la vida. Mas bien en lo que nos queda por vivir. Debe de ser porque estamos en primavera, porque se que pronto llegara mayo y con el, Daniela.
Y ahora pienso en Nino Bravo y en aquella vieja coplilla que decía: Daniela, Daniela, Daniela, Daniela, Danieeeelaaaaaa (bis) Perdón, era Noelia.
Y ahora pienso en... (Déjalo chaval)
¡Redios!, que cosa más... de poner punto y final ¿no?
Me voy al baño.

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