sábado, 20 de noviembre de 2010

Dos segundos de espera, zarpan las ideas.

Darme dos segundos..., y otros dos para saber que hacer con ellos.


Se me ocurre, que dos segundos son bastante cuando miras por la ventana sin necesidad de hacerlo.


Dos segundos son un placer intenso al otro lado.
Y son dos segundos los que llevo esperando a que salga alguien y diga hola con una sonrisa en la cara que dure dos segundos al menos.


Si me dais dos segundos, lo dejo todo y los comparto con vosotras.


Esperarme dos segundos, vuelvo ahora. Tengo que coger un barco.

2 comentarios:

  1. ¿Qué tal, Dañel?
    Ya sabes que ahora ando bastante más liado que antes, pero eso no quiere decir que no entre de vez en cuando en tu blog a echar una güeyadina.
    Hoy tengo algo más que dos segundos, así que aprovecho para mandarte un saludo y que no te sientas sólo por estos mundos cibernéticos.
    A ver cuando nos preparas algo sobre la travesía oceánica.
    Saludos.

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  2. A mi a vegaes prestaríame saber cómo tienes estructurada la cabeza, hai coses que se m'escapen... besu

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