jueves, 11 de noviembre de 2010

Obsesionante sentimiento

Ayer me colgaste el teléfono.
No sin antes gritarme que me odiabas. Que te dejase en paz, que no querías saber nada más de mí.
No me diste tiempo a preguntarte en que triste nevera guardabas tu corazón.
No me dejaste explicarte, que aunque las horas sean largas y los días grises, yo estaré siempre esperando a que vuelvas a mi. Y lo harás. Volverás.
No me permitiste contar como son mis noches sin ti. Un continuo desvelo entre sueños húmedos e incomprensión. Donde tu cuerpo, aterido de amor, se enreda con mi cuerpo para luego irse sin mas.
Entiéndelo, ya no te quiero; me dijiste antes de colgar.
Antes de darme tiempo a razonar y cuestionarte ¿quien tiene las respuestas a tanta locura?
Tutu, tutu, tutu. Fue la respuesta del vil teléfono.
Ya no te quiero dijiste. Pero mi amor por ti está intacto y donde quiera que estés, donde quiera que vayas, tendré que demostrártelo. Te lo prometo.



P.D. Ni una sola mujer mas, victima del amor violento de sus parejas.
Ni una sola mujer mas, victima del amor desesperado.
Ni una sola mujer mas, obligada a querer.

4 comentarios:

  1. Vaya descubrimientu más prestosu el d'esti blog.

    Una ventanina diferente a la que asomase...

    Un saludu!

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  2. Gracies Cris. Prestame que te guste.
    Un besu.

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  3. Yo creo que entendístelo too mal, en realidá ella quería decir que si nun entendíes que ya nun te quier tanto como antes, que te quier munchísimo más cada día que pasa... lástima que se-y terminara el saldo del teléfono xusto nesi momentu...

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  4. Joder, pues si que ye una putada.

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