jueves, 20 de enero de 2011

Crónicas vampiricas VIII (de bien nacidas es ser agradecidas)

El primer recuerdo que tengo con relación al monte, el que siempre recordare al menos, tiene que ver con el Mofrechu, un grupo de jóvenes católicos y mi hermana, a la que nunca le estare lo suficientemente agradecido por abrirme las puertas a un mundo de cumbres, sean estas borrascosas o no.
Fue un día horrible, de verdad, es como si hubiese ocurrido aller. La queria matar, no imaginaba yo que se pudiera sufrir tanto. Se entiende mejor esta sensación si digo que de aquella, hace ya tantisimos años, mis aficiones favoritas eran cultivar el cuerpo hasta convertirlo en una esfera perfecta, y sembrar mi espiritu parasitando el sofa, queria fundirme con el.
Mi gran recuerdo de aquel día, es estar tirado en medio del camino, con el pecho a punto de estallar por la falta de oxigeno y llorando a moco tendido suplicando para no dar un solo paso mas. Recuerdo, mas vagamente, la paciencia de mi hermana dandome consuelo, y intentar convencerme de conseguir alcanzar, al menos aquel día, llegar a lo mas alto. Algo que al final consegui.
Como digo, recuerdo hoy, muchisimos años despues, que no me parece haberle agradecido poder disfrutar de momentos tan agradables, como despues de aquel día tengo pasados. Porque al monte se va a sufrir, si. Pero tambien y en mayor medida, a disfrutar.



P.D. Que no se molesten ni mi madre ni mi padre, que tambien es de ellas la culpa de tener insertada en mi genoma esta afición montaraz.
P.D.2 La grabación que acabais de presenciar, esta realizada por Marta Pino, en la primer salida del año 2011, por parte del grupo de montaña Ibice.

No hay comentarios:

Publicar un comentario