miércoles, 9 de marzo de 2011

Crónicas Vampíricas IX (o que dura la vida del papa)

Conocéis esa sensación…, meramente como esa molestia que por la noche te desvela y te obliga a levantarte para buscar alivio en el marco de la puerta (rasca, rasca, rasca). Como esa espinilla que nunca ves pero sabes que esta, al ver a tu pareja perseguirte con las uñas en ristre por toda la casa. Como la etiqueta mal cortada que tu y yo conocemos. Como una gota de sudor que recorre tu espina dorsal en visita sosegada.
¿Gota?¿Sudor?
Ana Moro, saca el pañuelo que Daniela se esta babando en mi nuca.