miércoles, 19 de septiembre de 2012

De como las alimañas, para comer, suben ochomiles.

En el pueblo de Muñas, pasan cosas asombrosas.
Existe por ejemplo, un telescopio “casero” que cuenta estrellas y mide las tormentas solares. Y por si esto fuera poco, los horreos tienen miedo de los ratones y por eso se suben encima de las casas.
Están locos en el pueblo de Muñas, no tienen vértigo. Tampoco tortícolis.

martes, 11 de septiembre de 2012

Alberca: dícese de…

Alberca, del árabe birkah, es una construcción hidráulica. Bien excavada en tierra, bien realizada con ladrillo, tapial o mampostería en forma de estanque para almacenar agua, principalmente la destinada a regadío.

 La alberca.
Cruce de caminos en pleno agosto, devoción de calaveras a la puerta de la iglesia, plazoletas empedradas arracimadas de casas dobladas. Calor.
La Alberca.
Amarrada a la peña de Francia y a su cerdo matutino. Y a su agua.
La Alberca.
Donde las tardes son azules y las noches…, digamos nubladas.

P.D. las imágenes borrosas, son las primeras imágenes tomadas por Daniela Moro, que cuenta con dos años.


Redes sociales

Ya lo decía Manu Chao antes de estar enganchadas a las redes sociales. “Me gustan los aviones, me gustas tú. Me gusta viajar, me gustas tú. Me gusta la mañana, me gustas tú. Me gusta el viento, me gustas tú. Me gusta soñar, me gustas tú. Me gusta la mar, me gustas tú. Me gusta la moto, me gustas tú. Me gusta correr, me gustas tú. Me gusta la lluvia, me gustas tú. Me gusta volver, me gustas tú. Me gusta marijuana, me gustas tú. Me gusta colombiana, me gustas tú. Me gusta la montaña, me gustas tú. Me gusta la noche... Me gusta la cena, me gustas tú. Me gusta la vecina, me gustas tú. Me gusta su cocina, me gustas tú. Me gusta camelar, me gustas tú. Me gusta la guitarra, me gustas tú. Me gusta el reggae, me gustas tú. Me gusta la canela, me gustas tú. Me gusta el fuego, me gustas tú. Me gusta menear, me gustas tú. Me gusta la Coruña, me gustas tú. Me gusta Malasaña, me gustas tú. Me gusta la castaña, me gustas tú. Me gusta Guatemala, me gustas tú." Compartir.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Slow food

Consigo quedarme quieto un instante y observo como el movimiento es fundamental cuando la mesa es pequeña y la concurrencia abundante. Como ese breve desplazamiento personal es de imprescindible a la hora de hacerte una idea de lo que sucede, lo que hay y lo que va faltando. Observo, como no, como puede llegar a ser de determinante en estados de escasez y en como puede ser de delicado ante lo suculento de la situación. Aunque sin duda, lo que mas llama la atención, es verlo convertirse en peligroso en el último instante.